Experiencias
Parte importante de nosotros, es contar las experiencias de l@s compañer@s que ya han recorrido este camino.
Swedmir ha sido la mejor elección para venir a trabajar a Suecia. Son grandes profesionales que te ayudan desde el primer momento en todo el proceso y hacen que este sea mucho más fácil. Sin duda, los recomiendo al 100%.
Gracias a todo el equipo por hacer este camino mucho más fácil. Desde el primer momento, la información fue clara y siempre estuvieron disponibles para resolver dudas. Laura y Adolfo me acompañaron en todo el proceso y, además de su apoyo profesional, me llevo una gran amistad.
Las clases se adaptaban bien a los horarios y, aunque exigentes, ayudaban a sacar lo mejor de nosotros. Ahora llevo 4 meses trabajando como underläkare en cardiología y neumología, y cada día me siento más seguro. La adaptación fue un reto, pero con el plan del hospital y el apoyo recibido, en pocas semanas ya formaba parte del equipo.
Sin vuestra ayuda, probablemente no estaría donde estoy ahora.
Sin la ayuda de Swedmir, todos los tramites para venir a trabajar a Suecia habrían sido mucho más complicados. Trabajar como médico en Suecia te permite tener tiempo para ti y los tuyos. Gracias por vuestro asesoramiento y apoyo en el proceso!
Gracias a los asesores y profesor me he sentido muy bien acompañada durante todo el proceso. Desde SwedMIR han resuelto todas las dudas que me han podido surgir, desde los trámites burocráticos hasta los pequeños detalles. Se crea una relación de amistad que espero que perdure a lo largo del tiempo. Sin duda volvería a repetir con ellos.
Entre las muchas ventajas del sistema de formación, destacaría el poder entrar sin un examen tipo MIR. Esto te facilita trabajar en la especialidad que quieras y cambiar fácilmente si no era lo que esperabas. La calidad de vida y las facilidades para formar una familia fueron los motivos que nos llevaron a mí y a mi pareja a mudarnos al sur de Suecia después unos años trabajando en Inglaterra. El profesor de sueco ofrecía mucha libertad a la hora de poner los horarios de las clases y gracias en parte a su exigencia y profesionalidad me saqué el C1 de sueco en 9 meses. A partir de ahí todo fue bastante rápido gracias al asesoramiento y a la semana siguiente de obtener la "legitimation" ya tenía dos entrevistas de trabajo. Me sentí muy preparada a la hora de enfrentarme a las entrevistas y me ofrecieron los dos puestos. A finales de Septiembre empecé mi residencia de pediatría, que es la especialidad que siempre he querido hacer.
En mi caso particular elegí Swedmir porque necesitaba un apoyo que me fuese guiando. Pude aprender el idioma progresivamente al mismo tiempo que hacía el último año de carrera. Uno de los detalles que me transmitió más confianza de cara al examen fue haber realizado un simulacro de "speaking" con nuestro profesor por parejas.
Siempre pensé que sería más fácil trabajar en el extranjero una vez fuese especialista, pero cuando empiezas a ser consciente de las condiciones laborales que tienen los MIR del sistema español... esa idea cambia. En Suecia, las condiciones laborales son, por suerte, totalmente diferentes. Al trabajar en un centro de salud el trato con los compañeros es muy cercano, lo que te permite asentarte mucho mejor en el país.
Mi objetivo está cada vez más cerca, aunque el camino pueda ser algo más largo que en España, no me arrepiento de haber salido de mi zona de confort.
Las condiciones de trabajo que ofrecen en Suecia son inimaginables en otro país. Entienden tu situación personal, se te permite por ejemplo compaginar la vida laboral con la familiar y te dan muchas facilidades, a mí sobre todo esto me parece una maravilla.
Al vivir en un pueblo pequeño la falta de médicos se hace aún más notable. Estoy impresionada de haber obtenido un contrato de trabajo cuando todavía me quedaban 6 meses para terminar la universidad. En el día a día no es solo la amabilidad y el trato con respeto de todo el personal sino también la manera de trabajar como un equipo y la oportunidad que tienes de crecer desde incluso antes de empezar como residente.
La principal diferencia en atención primaria es el número de pacientes que ves al día y el tiempo por consulta del que dispones. Sabes que no vas a encontrarte además con un número extra forzados. Esto facilita unas condiciones de trabajo lo más óptimas posibles y sobre todo garantiza la seguridad del paciente.
Le agradezco cada día a mi yo del pasado por haber tomado la decisión de hacer las maletas. El hecho de no ser valorada como un número me ha llevado a poder ejercer en la especialidad que siempre había soñado.
A partir del cuarto o el quinto mes todo fluye con bastante soltura en tu trabajo. Los suecos son bastante comprensivos con el proceso de adaptación y te ayudan en todo momento. Los residentes adquieren mucha responsabilidad desde muy temprano aunque siempre con posibilidad de preguntar. Tenemos tutorías continuas que enriquecen la formación y estimulan al especialista para seguir mejorando.
En el momento que te conviertes en médico residente el hospital te considera como una inversión de futuro. El sistema sueco incita a que consultes continuamente para que en poco tiempo reúnas mucha experiencia clínica. Te apoyan y te facilitan para que te formes y tener a los mejores profesionales en el servicio.
Lo que destacaría es la importancia que dan a la formación durante la residencia, incluyendo horas de tutorías y de estudio dentro del horario laboral así como la posibilidad de subespecializarte en aquello que realmente te gusta. Te dan la oportunidad de asistir a multitud de cursos, formaciones, rotatorios o incluso hacer un fellowship como residente o especialista.
La mejor parte es la flexibilidad del sistema. El poder trabajar en las especialidades que te gustan antes de tener que elegir te permite saber si es o no lo que esperabas. Para cambiar de especialidad no hay que volver a empezar desde cero.
Tu carga de trabajo y responsabilidad es proporcional a tus conocimientos y progreso. Discutir las decisiones clínicas con tus compañer@s es algo que se valora de forma muy positiva. El foco siempre está puesto en el buen trato al paciente y por supuesto en el aprendizaje de l@s médic@s residentes.
Entre las muchas cosas positivas del sistema sueco, si tuviese que destacar solo una me quedaría con la importancia que se da a la formación de los residentes. Desde temprano apuestan por tí, es posible subespecializarse sin perder conocimientos necesarios generales y se fomenta la participación en labores de investigación.
El ratio paciente/enfermera es mucho menor. El ritmo de trabajo es bastante más pausado y tienes más tiempo para realizar las tareas de forma más tranquila. Existen buenas opciones de cursos y posibilidades para formarte como enfermera especialista.